Traducción jurada y legalización

Una traducción jurada es aquella en la que el traductor certifica, con su firma y timbre, que se trata de una traducción fiel y exacta del texto de origen. De esa manera, el documento traducido será válido en procedimientos judiciales y ante autoridades en el extranjero. 

Todos los traductores de Dialog cuentan con autorización para hacer traducciones juradas.

Legalización y apostilla

Para poder utilizarse de manera oficial en el extranjero, una traducción jurada necesita legalizarse con una denominada apostilla, con la que el Ministerio de Asuntos Exteriores de Dinamarca certifica la autenticidad de la traducción. Hoy día, puede llevarse a cabo el trámite de legalización de dos maneras distintas:

Un notario puede confirmar la identidad del traductor, firmando el documento traducido. A continuación, la firma del notario necesita legalizarse (apostillarse) en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Dinamarca.

Alternativamente, la traducción podrá legalizarse en la Cámara de Comerio (Dansk Erhverv), tras lo cual, el Ministerio de Asuntos Exteriores podrá legalizar el documento.

En algunos casos, el documento apostillado debe legalizarse también en la Embajada del país de destino (como es el caso de Cuba, entre otros).

Podemos asesorarte sobre el procedimiento de legalización y, si lo necesitas, encargarnos del trámite.


Legalización

Una legalización es una certificación de la firma oficial que aparece en el documento. Únicamente podrán legalizarse documentos originales o copias fieles provistas de firma original.